"Seis meses de gastos" es una cifra que sale en todos los artículos y que desanima a casi todo el mundo. Si tus gastos son 1.200 € al mes, son 7.200 €. Visto desde cero, parece imposible, así que no se empieza. Vamos a bajar la cifra a algo que sí se empieza.
Los tres niveles
- Nivel 1: 500 €. Cubre la inmensa mayoría de los imprevistos reales: una avería, el dentista, un viaje de urgencia, una multa. Con 500 € dejas de usar la tarjeta para los sustos. Es el objetivo de los primeros meses.
- Nivel 2: un mes de gastos. Cubre un bache: un mes sin ingresos variables, una reparación grande, un cambio de piso.
- Nivel 3: de tres a seis meses. Cubre perder el trabajo o una baja larga. Es el objetivo a años vista, no a meses. Y se construye solo una vez que los dos primeros niveles están.
Dónde guardarlo
En una hucha o cuenta separada, con nombre ("Imprevistos"), que no esté a un toque de la tarjeta del día a día, pero que puedas usar en 24 horas. No lo inviertas: un fondo de emergencia tiene que estar ahí el día malo, no "cuando se recupere el mercado". Si tu banco ofrece una cuenta remunerada sin permanencia, perfecto; si no, una cuenta normal.
Cómo empezar con 20 €
El truco no es la cantidad, es la automatización. Programa un traspaso el día de cobro, aunque sean 20 €, a la hucha de imprevistos. Lo que no ves, no lo gastas. Luego, tres aceleradores:
- Los redondeos. Cada vez que pagas, pasa la diferencia al euro siguiente a la hucha. Son céntimos, pero son constantes y no duelen.
- El dinero "caído del cielo". Devolución de Hacienda, una paga extra, algo que vendes: la mitad entera a Imprevistos hasta llegar a los 500 €.
- La cuota que se libera. Cuando terminas de pagar algo (un préstamo, una suscripción que cancelas), esa cuota sigue saliendo, pero hacia la hucha.
Qué es un imprevisto (y qué no)
Un imprevisto es algo que no podías prever y no puedes posponer. Unas zapatillas no son un imprevisto. Las vacaciones no son un imprevisto; se sabe la fecha. Los regalos de Navidad tampoco: llegan todos los años el mismo día. Para esas cosas, una hucha de Metas. La de Imprevistos solo se toca cuando toca, y cuando se toca, se rellena antes que cualquier otra.
Hazlo en Clarea
Crea una hucha "Imprevistos" y ponle una meta de 500 €: cada aportación la verás acercarse. Apunta los redondeos como traspasos; en segundos. Y usa la calculadora de ahorro para ver en cuántos meses llegas con lo que puedes apartar.