La mayoría de los presupuestos fracasan por el mismo motivo: son demasiado ambiciosos el primer día y demasiado abandonados el décimo. Se abre una hoja de cálculo, se crean veinte categorías, se asignan cifras que nunca se han medido… y a mitad de mes nadie sabe si va bien o mal. Un presupuesto útil es otra cosa: tres números y una regla.
Los tres números
Coge los extractos de los dos últimos meses (del banco, de la tarjeta, de Bizum) y calcula solo esto:
- Lo que entra. Nómina, pensión, ingresos variables. Si varían, usa la media de los últimos tres meses y redondea hacia abajo.
- Lo fijo. Alquiler o hipoteca, luz, agua, gas, teléfono, seguros, cuotas, suscripciones, colegio. Todo lo que se paga aunque no salgas de casa. Redondea hacia arriba.
- Lo que queda. Entra menos fijo. Ese es tu "sueldo real" del mes: lo que tienes para comer, moverte, disfrutar y ahorrar.
Ejemplo: entran 1.650 €, lo fijo son 920 €. Quedan 730 € para todo lo demás, es decir, unos 180 € a la semana.
Diez minutos. Ya tienes más información que la mayoría de la gente sobre su propio dinero.
La regla: el ahorro sale primero
De esos 730 € decide ahora, antes de empezar el mes, cuánto se va a ahorro o a quitar deuda. No "lo que sobre": una cifra. Puede ser 50 €. Puede ser el 10 %. Lo importante es que salga el día que cobras, a otra hucha o a otra cuenta, y que el resto sea lo que gastas.
Esto es lo que cambia todo. Si el ahorro depende de lo que sobre, no sobra nunca. Si sale primero, el mes se adapta solo a lo que queda.
Las categorías: cuatro, no cuarenta
Con lo que queda tras el ahorro, reparte en cuatro cajones: comida, transporte, ocio y "otros". Cuatro. Si llevas tres meses apuntando y ves que "otros" es enorme, entonces, y solo entonces, divídelo. Un presupuesto que no puedes recordar de memoria no lo vas a cumplir.
Cómo cumplirlo (la parte que nadie cuenta)
Un presupuesto no se cumple por fuerza de voluntad; se cumple porque lo miras. Tres hábitos de un minuto:
- Apunta el gasto cuando ocurre. Al pagar, antes de guardar la tarjeta. Si lo dejas para la noche, la mitad se pierde.
- Mira un solo número cada semana: lo que te queda hasta fin de mes. No la lista de gastos, no el gráfico. El número.
- Perdónate el mes que se tuerce. Un mes malo no invalida el método; abandonarlo sí. Ajustas y sigues.
Hazlo en Clarea
En Clarea los tres números te los da el Resumen, y los cuatro cajones son los Presupuestos: pones el límite de cada categoría y la app te avisa antes de pasarte. Apuntar un gasto son dos toques, y si haces foto al ticket intenta rellenarlo por ti.
Empieza gratis en app.clareafinanzas.com o prueba la calculadora 50/30/20 para un primer reparto.
Cuando los números no salen
Si lo fijo se come más del 60 % de lo que entra, el problema no es el café de media mañana. Está en los fijos: la tarifa del móvil, un seguro que no has comparado en años, suscripciones que ya no usas, una deuda cara que se podría reunificar. Revisar los fijos una vez al año libera más dinero que cualquier sacrificio diario.