Tener varias deudas a la vez (una tarjeta, un préstamo, dinero que debes a un familiar) produce una sensación muy concreta: que pagas y pagas y nada baja. Casi siempre es porque se paga el mínimo de todas a la vez. Los dos métodos que funcionan hacen lo contrario: concentrar el esfuerzo en una sola deuda mientras las demás se mantienen al mínimo.
Antes de nada: la lista
Apunta todas tus deudas con tres datos: lo que debes, el interés anual y la cuota mínima. Sí, todas, también la del familiar. Verlas juntas quita menos el sueño que imaginarlas por separado. Este paso suele ser el que más cuesta y el que más alivia.
Método avalancha: el que ahorra más dinero
Ordena las deudas de mayor a menor interés. Paga el mínimo en todas y todo el extra que puedas en la de interés más alto (normalmente, la tarjeta). Cuando se acaba, su cuota entera pasa a la siguiente. Matemáticamente es el mejor: pagas menos intereses en total y terminas antes.
Método bola de nieve: el que ayuda a no abandonar
Ordena las deudas de menor a mayor importe. Paga el mínimo en todas y el extra en la más pequeña. Al liquidarla en pocas semanas, notas la victoria y su cuota se suma a la siguiente. Cuesta algo más de intereses, pero la mayoría de la gente que lo empieza lo termina, y eso vale más que cualquier cálculo.
Cuál elegir
Si llevas tiempo intentándolo y abandonando, bola de nieve: necesitas victorias. Si eres de números y tienes una deuda claramente más cara que el resto, avalancha. Y si no lo tienes claro, una mezcla honesta: empieza por la más pequeña si se puede liquidar en menos de dos meses, y a partir de ahí, por interés.
Ejemplo: tarjeta de 1.800 € al 22 %, préstamo de 4.000 € al 7 % y 300 € a tu hermana. Bola de nieve: hermana, tarjeta, préstamo. Avalancha: tarjeta, préstamo, hermana (o la hermana la primera si quieres dormir tranquila, que también es un interés).
De dónde sale el extra
El extra no tiene que ser grande: 30 € al mes cambian meses de calendario. Sale de tres sitios: de revisar los fijos (seguros, telefonía, suscripciones), de un presupuesto de disfrute un poco más estrecho durante unos meses, y de cualquier ingreso extra (pagas, devoluciones, ventas) que se destine entero a la deuda del turno.
Hazlo en Clarea
En Deudas apuntas cada una con su cuota y su prioridad, registras cada pago y ves cuánto queda. Y con la calculadora de deudas puedes ver, antes de empezar, cuántos meses y cuántos intereses te ahorra cada euro extra.
Dos avisos
Primero: mientras salgas de deudas, mantén aunque sea una pequeña hucha de imprevistos (300 €). Si no, el primer imprevisto te devuelve a la tarjeta. Segundo: no abras deudas nuevas "para aprovechar una oferta". Una deuda a cero intereses sigue siendo una cuota que compite con las demás.